sábado, 28 de noviembre de 2009

El síndrome de alienación parental y la quinta luna de Marte

La unica semejanza, y tal vez lo más importante, entre el síndrome de alienación parental y la quinta luna de Marte es que no existen.

Últimamente los expertos en mercadeo que conforman la Fundación Padres por Siempre y su organización fachada, la Fundación Primero la Infancia, han dado en hacer un cabildeo sin precedentes en los medios de comunicación buscando a periodistas ingenuos (léase Séptimo Día y Revista Carrusel, para mencionar solo algunos), que se presten para hablar del inexistente síndrome de alienación parental y sus incidencias en la vida de los niños, niñas y adolescentes.

Hablar  del síndrome de alienación parental a las personas que trabajan con temas de infancia es como hablar de la quinta luna de Marte a quienes se ocupan de los temas de astronomía.

Los astrónomos saben que el planeta Marte cuenta únicamente con dos (2) satélites naturales: Fobos y Deimos y que cualquier información referente a un nuevo satélite deberá ser validada, corroborada y comprobada por las más prestigiosas sociedades científicas y astronómicas del mundo.

Si una fuente llega donde un periodista colombiano y le dice que quiere hablar sobre la quinta luna de Marte y sus incidencias en el universo ¿sería ético abrir las puertas y espacios en medios de comunicación para informar (en este caso desinformar), a las audiencias con la existencia de la quinta luna de Marte?

Pues lo mismo está sucediendo con el inexistente síndrome de alienación parental, invento de un psiquiatra norteamericano de nombre Richard Gardner que viene como anillo al dedo a padres que abusan sexualmente de sus hijos o hijas y que necesitan que el sistema, especialmente el legal, centre su atención en distractores, que basados en la ignorancia de jueces, fiscales y abogados faciliten la defensa de los victimarios en detrimento de las víctimas.

El último año el cabildeo de las organizaciones de padres que quieren meter los dedos en la boca a la opinión pública de Colombia con el inexistente síndrome de alienación parental ha tomado dimensiones graves para los niños y las niñas con proyectos de Ley temerarios que han logrado, con base en la ignorancia en los temas de infancia que tienen Senadores y Representantes del Congreso de Colombia, penetrar (¿abusar?), al máximo organo legislativo de Colombia para que apruebe iniciativas como la de la Custodia Compartida.

El propio Ministro de la Protección Social de Colombia ha considerado inconveniente dicho proyecto de Ley por ir en contra de la Convención de los Derechos del Niño entre otras razones. El ICBF en cabeza de su Directora general, por su parte, mediante Oficio 11000 de septiembre 8 de 2009 ha mostrado su discrepancia con el articulado de dicho proyecto de Ley.

Afortunadamente para el periodismo colombiano aún existen voces autorizadas como la de la columnista del Diario EL TIEMPO Salud Hernández que aludiendo a las reglas primigenias de la profesión investigan y dimensionan los hechos de la realidad, se vuelven voceros de quienes no tienen voz (en este caso los niños y las niñas víctimas de abuso sexual infantil y sus madres), y llaman la atención de la sociedad sobre "las falsas lunas de Marte", que quieren comenzar a colonizar las mentes de la opinión pública nacional con realidades inventadas como el sindrome de la alienación parental.

Pobre la ciencia si sigue en manos de periodistas irresponsables que divulgan lo que no existe. Extraña uno proyectos como CIMPEC que en décadas anteriores facilitaron el manejo de información científica en Colombia y Las Américas.

Sería tremendamente impopular para los Senadores y Representantes ponentes del proyecto de Ley de la Custodia Compartida que este fuera aprobado en una época pre-electoral como la que vivimos hoy.

Igualmente sería tremendamente irresponsable con los niños y niñas víctimas de abuso sexual, hacerlo.

Guillermo Camacho-Cabrera

lunes, 16 de noviembre de 2009

Ética y Libertad en Colombia

Como acertada, crítica y genial califico la caricatura publicada por Ruben's en el Diario ADN, de la Casa Editorial EL TIEMPO y de distribución gratuita en Bogotá, el jueves 5 de noviembre de 2009. Con el desparpajo de su personaje CHECHO EL DES-HECHO Ruben's se pregunta y cuestiona alrededor de la corrupción que agobia gran parte de los estamentos de Colombia.


Vale la pena abordar el tema de la currupción por los acontecimientos vividos por el país con los escándalos del Programa Agro Ingreso Seguro AIS del Ministerio de Agricultura de Colombia.

La corruptela al asignar los subsidios agrícolas y el descaro con el cual los directos responsables de las asignaciones y las decisiones políticas del Programa defienden sus acciones legitimándolas, harían pensar con CHECHO que todo es normal y que forma parte del Libre Desarrollo de la Personalidad de los corruptos que posan de pulcros.

Las nuevas generaciones y los y las adolescentes que hoy cursan el bachillerato en diferentes colegios de Colombia tienen el deber de asimilar todos estos acontecimientos con beneficio de inventario, partiendo del hecho (no del DES-HECHO), de que los valores en los cuales se están formando como colombianos y ciudadanos de bien no deben terminar contaminados por las acciones de quienes desde la corrupción ejercen el poder.

El sociólogo y caricaturista Ruben Darío Bustos, Ruben's pone el dedo en la llaga con las ocurrencias de su personaje CHECHO EL DES-HECHO, deshaciendo con sus frases y sus poses la realidad que aplasta las posibilidades de contar con un país diferente.

La ética y la libertad

Vale hablar del tema de las corruptelas, que implica una referencia clara y contundente al tema de la ética de los funcionarios públicos y sus asesores, para cuestionar la ética de quienes desde el Gobierno Nacional se oponen frontalmente a que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC, no menos bandidas y corruptas, liberen a los secuestrados que permanecen cautivos desde hace más de 12 años.

Mezclar los temas humanitarios con los temas electorales es lo más corrupto que alguien puede concebir, sobre todo cuando se trata de vidas humanas en situación de secuestro, con el agravante de la prolongación de dicha situación en el tiempo.

Quienes asesoran al Presidente de la República deberían ponerse en los zapatos de las familias de los secuestrados y pensar en sus propios hijos e hijas antes de poner las talanqueras que conocemos a la voluntad de las FARC de liberar inicialmente al Cabo Segundo, hoy Sargento del Ejército de Colombia, Pablo Emilio Moncayo.

Tengo la certeza que CHECHO podría decir que las decisiones de la Casa de Nariño en este sentido, también hacen parte del libre desarrollo de la personalidad y de la libertad de gobernar del Señor Presidente y de sus asesores.

Ojalá hubiera un debate en torno a la ética del poder en Colombia.

Guillermo Camacho-Cabrera