domingo, 26 de diciembre de 2010

¡Libertad!

Trece años de cautiverio en manos de las FARC cumplió este 21 de diciembre de 2010 el cabo del Ejército de Colombia José Libio Martínez, secuestrado en la toma del cerro de Patascoy en el departamento de Nariño, al suroccidente de Colombia, en 1997.

Llevando consigo el título nada honroso para sus captores del secuestrado más antiguo del mundo, el cabo Martínez ha debido resistir, con la esperanza de ver a su familia y en especial a su hijo quien nació pocos meses después de su secuestro, los más de 4.750 días privado de la libertad por personas que están fuera del márgen de la ley.

¿Humanidad? ¿Pueden hablar los comandantes guerrilleros de humanidad? Creo que representan la animalización del hombre, tanto como los asesinos, los maltratadores y abusadores de niños y mujeres, los torturadores. Con ellos se regresa en la evolución humana y comprende uno el significado de la palabra "bestia" en toda su dimensión.

La sociedad civil (civilizada), pide la libertad del cabo José Libio Martínez como la pedimos todos quienes nos consideramos colombianos. Solo los apátridas no tendrían oídos a este pedido: ¡Libertad!

Foto: Cabo José Libio Martínez

sábado, 4 de diciembre de 2010

¿Y el Alcalde?

Es muy posible que la administración distrital de Bogotá esté ejecutando miles de acciones para atender los estragos de la ola invernal en la ciudad, también lo es que se haya dejado anonadar por la emergencia y apenas esté reaccionando a la misma.

El 18 de noviembre dispuso la Alerta Amarilla por el invierno en la ciudad y apenas esta noche un consejo especial presidido por el Alcalde Samuel Moreno decidió pasar a Alerta Naranja entre tanto los deseperados habitantes de las riveras del Río Bogotá llamaban desesperados a los noticieros de televisión para pedir ayuda por la inminente inundación de sus casas esta noche.

Los teléfonos de la Dirección de Prevención y Atención de Emergencias no contestan, los bomberos y las cuadrillas de la Empresa de Acueducto de Bogotá son insuficientes, la información desde la institucionalidad y en especial desde la Alcaldía Mayor es inexistente.

¿Alguna persona del común sabe en qué consiste la Alerta Naranja? ¿Qué medidas debe tomar como ciudadano frente a esta nueva realidad? ¿Cuáles son las acciones obligadas de la administración y los gobiernos distrital y nacional cuando hay una Alerta Naranja?

La impresión que queda a cualquier persona que vea noticias en televisión este fin de semana es que la crisis del invierno se salió de las manos del Alcalde Mayor de Bogotá, y desbordó todas las expectativas de la gente por la ineficiencia con que está siendo atendida.

Quisiéramos los bogotanos contar con un Alcalde Mayor que liderara toda una cruzada con infomación clara, transparente, de cara a la ciudad, ofreciendo datos sostenidos sobre la situación de los diferentes puntos en emergencia en la ciudad y las acciones que está tomando la administración para contrarrestar las consecuencias del invierno.

Asimismo que hiciera recomendaciones desde la experticia nacional o internacional frente a cómo abordar una emergecia como esta, cómo preservar la salud y la vida de niños y ancianos, principalmente, qué tipo de ayudas económicas y sociales están previstas para las familias que deben trasladarse momentáneamente, albergarse o que pierden sus bienes y enseres por el invierno.

A esta hora ante la impotencia de la ciudadanía, gran parte de los bogotanos nos preguntamos ¿Y el Alcalde?


Foto: Samuel Moreno Rojas, Alcalde Mayor de Bogotá (Campus Party / Wikipedia).

domingo, 21 de noviembre de 2010

Logrando sociedades para todos

Es muy reconfortante para nosotros como latinoamericanos contar con visiones de la vida que contribuyen con el mejoramiento de las relaciones entre los miembros de las comunidades, con la inclusión social,  con el rompimiento de estereotipos y con la posibilidad de convivir en entornos aptos para todos.

Este 2010 la Red Latinoamericana de Gerontología RLG cumplió 10 años de fundada y los celebró con la publicación de 5 experiencias de relaciones intergeneracionales que llaman la atención sobre la posibilidad de construir sociedades para todas las edades.

El libro titulado "Hacia una sociedad para todas las edades, experiencias latinoamericanas sobre relaciones intergeneracionales 1999-2009" recoge las buenas prácticas de diferentes países y organizaciones en materia de cambio en los paradigmas de trabajo con grupos poblacionales específicos, trascendiendo los conceptos tradicionales de envejecimiento y vejez ofreciendo a los lectores un panorama abierto a la creatividad y a la innovación cuando se trata de generar transformaciones sociales.

La posibilidad de incluir dichas buenas prácticas en la formulación y ejecución de políticas públicas en nuestros páises, ciudades y municipios de Latinoamérica validan el ejercicio de los editores, Ximena Romero, Elisa Dulcey-Ruiz y Mauro Brigueiro, quienes en un trabajo conjunto y con toda  su experiencia logran una publicación acorde con nuestros tiempos de cara a los postulados que comienzan a marcar el siglo XXI: la inclusión, la integralidad y la globalización.

El envejecimiento poblacional merece abordajes como los que plantea la publicación de la RLG y que todos miremos a las generaciones como fuentes de pluralidad, diversidad y riqueza. Es decir, con ojos de aprecio.

Guillermo Camacho Cabrera
guillermo@papelysignos.com

viernes, 19 de noviembre de 2010

La semana del buen trato

Hoy 19 de noviembre el mundo conmemora el día de la prevención del abuso contra los niños, en una iniciativa de la Fundación Cumbre Mundial de la Mujer con sede en Ginebra, Suiza, que aglutina a más de 900 organizaciones en los cinco continentes que realizan acciones en este día para prevenir el maltrato infantil y el abuso sexual. Marchas, eventos académicos y movilizaciones sociales pretenden poner en la agenda pública mundial el problema de la violencia contra los niños, las niñas y los adolescentes.

En Colombia, la Asociación Afecto contra el maltrato infantil propone desde hace unos tres años la realización de la Semana del Buen Trato, desde el 19 de noviembre hasta el 25 de noviembre, fecha en la cual se conmemora por iniciativa de las naciones unidas el día internacional para la erradicación de la violencia contra las mujeres.

Estas dos fechas, 19 y 25 de noviembre, enmarcan la propuesta de la Asociación Afecto para la celebración de una Semana del Buen Trato, con el acompañamiento incondicional de una empresa privada: la Agencia de Publicidad Pezeta Comunicaciones, que con alto sentido social, alineada con los principios de Global Compact y comprometida con los derechos de los niños, apoya a Afecto en esta tarea.

Es necesario reconocer también el compromiso de la Concejal de Bogotá Martha Ordóñez Vera, quien logró mediante el Acuerdo 329 de 2008 del Concejo que la ciudad institucionalice la Semana Distrital del Buen Trato, iniciativa a la que se unieron ciudades y municipios como Barranquilla, Cúcuta, Urrao, Yopal, Sopó, Cajicá, entre otros, y entidades estatales del orden nacional como el Sistema de Prevención y Atención de Desastres más recientemente.

Ello hace que la iniciativa gubernamental se apropie de la celebración con actividades sostenidas que involucran a las comunidades de influencia de las organizaciones sociales estatales en aras de promover el buen trato.

Por su parte, la Asociación Afecto ha hecho alianza en 2010 con medios de comunicación como CitiyTv, Radio Santa Fe y el Diario EL TIEMPO a la vez que programa junto con el Ministerio de la Protección Social el Encuentro Nacional de Buen Trato y con la Secretaría de Educación de Bogotá el Encuentro Distrital de Buen Trato.

La Semana del Buen Trato ha irradiado también a países como México, donde el Estado de Jalisco se ha apropiado de la misma permitiendo a sus comunidades participar de la construcción de nuevas formas de relación.

La invitación es a construir buen trato con las personas de todas las generaciones y de todas las edades. Para eso es la Semana del 19 al 25 de noviembre.

Guillermo Camacho Cabrera
guillermo@papelysignos.com

sábado, 16 de octubre de 2010

Agua, roca y Espíritu Santo

Cerros Orientales de Bogotá. Foto: Guillermo Camacho-Cabrera

Agua y roca. Y naturaleza verde, es decir, vida. La vida expresada en el agua y en la fuerza del espíritu que es el alma de las cosas. La roca y el agua vibran a velocidades insospechadas, haciendo que el movimiento interno sea imperceptible al ojo. Las ondas de la luz golpean la roca, el agua y las hojas, haciéndoles visibles y coloridas. El sonido del agua cayendo, purificándose a sí misma y limpiando a su paso me recuerdan el sacramento del bautismo, que es recibir el Espíritu Santo en uno.

Agua y roca. Decían en una reunión hace unos días que los jóvenes hoy son como el agua, que se deslíen ante un problema, se derriten y no lo afrontan. Que por el contrario las generaciones más viejas (los padres de estos jóvenes), fueron criados como rocas, que afrontaban los problemas y no se derretían ante ellos. Yo creo que el agua y la roca son complementos, pues qué sería de la vida sin jóvenes, de la roca sin el agua, de los problemas sin el derecho a reconocer la frustración y la posibilidad de cambio. El agua es más que un fluido desleído, es la expresión de la Fe en que la vida corre y que evoluciona en un proceso permanente.

Agua y roca son sinónimos. Es el Espíritu de Dios expresado en la vida y el entorno. Hoy es un día de bautismo feliz.

Guillermo Camacho-Cabrera
guillermo@papelysignos.com


jueves, 2 de septiembre de 2010

La vida por la dignidad

¿Vale la pena morir por un pedazo de tierra? Los pocos o muchos dólares que cuesta un trozo de terreno para la agricultura no valen la vida de un hombre, o la de un pueblo. ¿Pensará lo mismo el pueblo palestino o el Estado de Israel? ¿Creerá lo mismo un Presidente, un Primer Ministro o un Dictador? ¿Un paramilitar o un guerrillero?

De lo que sí estoy seguro es que para un agricultor la tierra es su vida, la tierra es su todo y cuando alguien le quita la tierra al campesino le priva de su vida como sucedió con el agricultor Franklin Britto a quien el gobierno de la hermana República Bolivariana de Venezuela le quitó (expropió es la palabra técnica), su tierra según informa la prensa internacional. Y quitándole la tierra nuestra hermana República Bolivariana privó al campesino de su vida.

Vagos esfuerzos hizo el gobierno de Venezuela para preservar la vida del campesino. Estaba preservando lo que ya no existía, así fuera recluyéndolo en un Hospital Militar como si fuera una broma, como si fuera una mala pasada. Que quien cultiva la tierra deba pender su vida de una institución armada.

Franklin Britto murió en una huelga de hambre esperando durante casi un lustro que el gobierno de la hermana República Bolivariana de Venezuela le devolviera su tierra, le regresara la vida que se iba con cada segundo y cada día que pasaba sin ella. Es la vida por la dignidad. Por el no despojo. Por la búsqueda de lo que es justo, por la justicia.

Busqué una fotografía de Franklin Britto de pie en su huelga de hambre. No quise ilustrar este Blog con una fotografía del agricultor Britto acostado o postrado. Me pareció más digno con él y con su causa mostrarlo de pie como esta foto que publicó La Web de Noticias Centro de Venezuela el 5 de mayo de este año, donde mira por una ventana a la luz, al infinito, con esperanza. Qué hermosa fotografía y qué hermosa imagen la que queda en mi retina de un hombre digno que luchó por su vida y por su tierra hasta morir, como ella misma feneció aparentemente usurpada.

Hoy la Fiscalía de la hermana República Bolivariana de Venezuela investiga si el agricultor Britto fue inducido al suicidio, como lo difunde la Agencia EFE en una información para el mundo. Con esta investigación la pregunta es si el Estado venezolano se está haciendo el hara-kiri.

Guillermo Camacho Cabrera
guillermo@papelysignos.com

viernes, 11 de junio de 2010

El Papa, las fachadas y la castración química para abusadores

Tres hechos marcaron la semana con relación al tema del abuso sexual infantil en el mundo. 

El primero, y tal vez de mayor relevancia por su impacto y trascendencia a nivel global, tiene que ver con el pronunciamiento el día de hoy por parte del Papa Benedicto XVI, quien pidió perdón públicamente a las víctimas de abuso sexual infantil en el planeta en el marco de la clausura del año sacerdotal, ante unos 15 mil sacerdotes en la Plaza de San Pedro en Roma.

Además de la petición de perdón, el Papa prometió hacer lo posible para que esos abusos "jamás vuelvan a ocurrir". Es la segunda vez este año que el Papa pide perdón desde Roma por los abusos sexuales de sus sacerdotes en el mundo. La primera fue en marzo de 2010 refiriéndose específicamente a los abusos en Irlanda, a través de una Carta pastoral.

El siguiente paso que uno esperaría de la Iglesia Católica es que revele a la opinión pública su Política de protección integral a los niños y las niñas en el mundo, la cual deberá hacerse real en parroquias, seminarios, conventos, colegios  y comunidades. Si aún no la tiene, debe diseñarla y ponerla en marcha.

La segunda noticia también fue publicada hoy en Colombia y tiene que ver con la captura, por parte de la Policía Internacional INTERPOL, del pediatra colombiano y miembro de la comunidad Scout, Guillermo Gallón, quien de acuerdo con la información publicada por el Diario El TIEMPO "era buscado en tres continentes acusado de ser el líder de una red de pornografía y abuso infantil". En casa de los padres del médico, INTERPOL incautó "un computador, 183 discos compactos y 183 discos de video que contenían millones de imagenes pornográficas así como ropa interior de las víctimas", entre otras pruebas.

La noticia es relevante porque así como la Iglesia Católica tiene dentro de sus miembros a sacerdotes abusadores, el gremio de la salud también cuenta con médicos abusadores de niños, quienes se ocultan detrás de la fachada construida cuidadosamente (este médico de Barranquilla también era Scout), para cometer el delito. Conozco personalmente el caso de un prestigioso ortopedista bogotano acusado de abusar sexualmente de sus dos hijas. He sido testigo de todos los artificios de los cuales se ha valido para, detrás de su fachada, resbalar (y no debería decirlo así), como serpiente a la acción de la justicia.

Bien por INTERPOL. La Policía Internacional debería entrenar a la policía local (especialmente a la Policía Judicial), en investigación y recolección de pruebas en casos de delitos sexuales cometidos contra niños y niñas, inlcuyendo el incesto.

La tercera información relevante también marca pautas y tendencias en el mundo. Está fechada en Polonia el 9 de junio de 2010 y habla de la aprobación que hizo el parlamento polaco a traves de sus cámaras Alta y Baja, a la castración química para pederastras, poniendo un hito en la legislación europea y mundial con relación al castigo del abuso sexual infantil. 

El mensaje que envían estos tres hechos a la opinión pública y a la cultura en el planeta es que cada vez más están proscritas las prácticas sexuales con niños y niñas, las cuales son anormales, son un delito y tienen sanciones severas.

Nadie tiene por qué arrogarse el derecho de hacer con el cuerpo y con la psiquis de los niños lo que quiera. DIGAMOS NO AL ABUSO SEXUAL INFANTIL. CREAMOS EN LA PALABRA DE LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS.

Guillermo Camacho Cabrera
guillermo@papelysignos.com

Imagen: Parlamento de Polonia, en Sitio Web de Radio Nederland

lunes, 17 de mayo de 2010

Los dolientes de la violencia en Colombia

Finalizó este sábado 15 de mayo de 2010 el primer congreso colombiano sobre el tema de la violencia doméstica y el ciclo vital, organizado por la organización no gubernamental Asociación Afecto contra el maltrato infantil.

Con una planta de conferencistas de primera línea que la directora ejecutiva de Afecto, la psiquiatra Isabel Cuadros, logró traer a Colombia por medio de una filigrana de relaciones públicas y con recursos propios de la Asociación, ahorrando el mayor dinero posible sin sacrificar la calidad del evento, cerca de 300 profesionales colombianos se capacitaron en la intervención de las violencias en especial las ejercidas contra los ancianos, las mujeres y los niños.

En 2009 en Colombia se reportaron al Instituto Nacional de Medicina Legal aproximadamente cien mil casos de violencia intrafamiliar, siendo este el año en el que el tope de reportes casi llega a esta cifra.

93 mil 862 víctimas severas en un año (2009), desbordan cualquier capacidad del Estado para atender el problema y pone en las agendas de organizaciones públicas y privadas la necesidad de intervenir este fenómeno por el cual Colombia deja de producir 3,3 puntos del Producto Interno Bruto PIB al año, de acuerdo con la investigación de la Universidad de Los Andes y el Departamento Nacional de Planeación realizada en 2007.

Es necesario establecer que el tema tiene en la Asociación Afecto al mejor de sus dolientes y en la labor de esta organización, la de su directora la Dra. Isabel Cuadros y la de su equipo de trabajo, tal vez el mejor ejemplo del compromiso de una organización con su país y con sus gentes. Poner en la agenda pública el tema de las violencias contra los ancianos, las mujeres y los niños en una Colombia que baraja su agenda noticiosa entre las elecciones presidenciales, las relaciones internacionales y el fútbol local se hace únicamente con compromiso y persistencia.

La invitación es a apoyar la gestión de la Asociación Afecto especialmente en materia económica con una donación mensual que ayude a que la organización cuente con los fondos suficientes para continuar con su labor en beneficio de los niños, mujeres, ancianos y familias de Colombia.

El teléfono de Afecto para donaciones es (57) (1) 2459387 en Bogotá. El correo electrónico: afecto@afecto.org.co y el sitio Web www.afecto.org.co.

Bienvenido todo el que quiera ayudar.

Guillermo Camacho Cabrera

Foto: Más buen trato, menos violencia contra las mujeres. Guillermo Camacho Cabrera (Febrero, 2010)

domingo, 18 de abril de 2010

La inexequibilidad de la reforma a la salud

Es afortunado para Colombia ser un Estado basado en la separación de poderes, que no llega a los extremos de vecinos suyos como la Venezuela actual o las dictaduras militares de los años 70 que enlutaron la vida de las sociedades de los países del Cono Sur y aún pesan en el genio de las generaciones actuales chilenas, uruguayas, bolivianas y argentinas.

La presteza de la Corte Constitucional colombiana para trabajar alrededor del tema de la emergencia social que permitió al Gobierno nacional reformar el sistema de salud del país por decreto, cuando en general dicho trámite demora entre un año y dieciocho meses, y estudiar a fondo las causas de dicha emergencia social para declarar al final inexequibles los mencionados decretos (Ver Papel y Signos 31 de enero de 2010), merece el reconocimiento de quienes vemos en la democracia uno de los mejores sistemas de gobierno que aunque imperfecto se acerca a los postulados de participación ciudadana, control del poder y defensa del Estado de Derecho.

No deja de ser vergonzoso sin embargo, para el Gobierno nacional, el que haya tenido que ser la Corte Constitucional la que haya puesto en cintura sus acciones alrededor de las reformas a la salud. Hubiera sido más popular con la ciudadanía y menos desgastante para la Corte y para los ciolombianos el que el Gobierno hubiera reculado de sus decisiones y admitido sus errores a tiempo.

Reconocimiento en el tiempo a Edmund Burke (1729 - 1797), quien dejara planteado en Inglaterra el legado de la separación y el control de los poderes en el sistema democrático: legislativo, ejecutivo y judicial, con cuyo (ese sí perfecto), funcionamiento fue posible que la Corte Constitucional de Colombia controlara los excesos del Ejecutivo y dejara en el Congreso de la República las decisiones a tomar. 

Habrá ahora que comenzar a exigir que las propuestas en el Legislativo sean públicas, de cara a la gente, y que los grupos de influencia, comunidades organizadas y ciudadanos del común defiendan sus planteamientos ante los Representantes a la Cámara y Senadores que se dieron a bien elegir comos sus voceros y defensores.
Guillermo Camacho Cabrera
guillermo@papelysignos.com

sábado, 13 de marzo de 2010

Defienda su causa

Este domingo 14 de marzo son las elecciones populares en Colombia para designar Congreso de la República (Senadores y Representantes a la Cámara), a los 5 delegados ante el Parlamento Andino y a los candidatos a la presidencia de la República en las consultas internas de algunos partidos políticos.

La fase por la cual pasa Colombia es delicada, tanto en sus relaciones internacionales en los niveles político y económico como en las relaciones internas entre el gobierno y los ciudadanos.

Con un bono demográfico alto y desaprovechado, estos son los últimos años en que habrá más mano de obra joven en el país, contrastando con una década que cierra con índices altos de desempleo e informalidad. La violencia intrafamiliar y el maltrato infantil han aumentado sus índices a tal punto que el Instituto Nacional de Medicina Legal registró en 2008 más de 89.000 casos de violencia doméstica en Colombia. La crísis económica golpea con más fuerza a los más pobres y las consecuencias del desplazamiento forzado siguen sintiéndose en las ciudades y los campos.

La situación en sector agrícola no es mejor con un gobierno de puertas abiertas que ha dejado de proteger la producción propia importando granos, cambiando los precios a los agricultores entre el período de siembra y el de cosecha y un clima de altas temperaturas y pocas aguas que no ha contribuido tampoco con la prosperidad agrícola que Colombia merece por sus pisos térmicos y variedad de frutos y productos.

El panorama en el sector salud es delicado con las últimas reformas introducidas por el gobierno nacional que declaró el estado de emergencia para poder legislar e implantar reformas por decreto, inconsultas y lesivas para los ciudadanos en algunos de sus apartes.

Unos servicios públicos al alza con decisiones de aumento de tarifas, autorizadas pero onerosas como las de las compañías de telefonía celular que suben 3,5% sobre los cargos fijos que les representan miles de millones de pesos de ingresos adicionales cada mes, y un régimen impositivo alto que no se refleja en una redistribicion del ingreso más equitativa. La corrupción rampa en Colombia.

Temas como la seguridad, el secuestro, la paz y la necesidad de establecer políticas públicas en materia de salud mental, convivencia, prevención de accidentes de tránsito y trabajo para todos, además de comenzar la construcción de una sociedad para todas las edades son también retos para los legisladores y candidatos a la presidencia.

La invitación es a votar este 14 de marzo, castigando a los corruptos. Un candidato que pone por encima de sus propios intereses personales el interés público y de la comunidad haciendo eco ético al deber ser de quien trabaja por la gente y es elegido por ella para representarla, merecería estar en el Congreso.

Existen tantas propuestas como candidatos en Colombia. La invitacion es a votar sin hacerlo por la corrupción, el clientelismo y el privilegio personal del candidato. Defienda su causa con quien la defiende.

Guillermo
guillermo@papelysignos.com

domingo, 14 de febrero de 2010

Coherencia y políticas sociales

Salahonda es la cabecera de un municipio llamado Francisco Pizarro, ubicado en el departamento de Nariño al sur de Colombia. Se llega a Salahonda únicamente en lancha, en un recorrido aproximado de una hora de duración, desde el Puerto de Tumaco.

Tuve que desplazarme a Salahonda por cuestiones de trabajo en el mes de diciembre de 2009. Era mi tercer viaje en el año a esa población donde estamos implementando un proceso para construir y fortalecer una red institucional de buen trato a los niños, niñas y adolescentes liderada por la Fundación Global Humanitaria y por la Asociación Afecto contra el maltrato infantil.

Estaba realizando una actividad de grupos focales o focus group y tuve que reunirme con un grupo de ancianos de la población. Cerca de 10 personas entre los 67 y los 82 años de edad, todos de piel negra, pacientes en su manera de ser, con buen hablar, pausado y vocalizado, como poniendo el enfasis necesario a cada palabra pronunciada.

El grupo focal quería explorar las percepciones alrededor de la campaña de promoción de la red del buen trato que implementaremos a finales de febrero de 2010 como cierre del proceso. Sin embargo, los ancianos y ancianas citados fueron sinceros conmigo luego de explicarles el objeto de la actividad: "Guillermo", dijeron, "nosotros queremos comentarle que pensábamos que la reunión tenía otros fines y que quisiéramos exponerle algunas inquietudes que tenemos con respecto al programa de Acción Social".

De acuerdo con su sitio Web, Acción Social es "la entidad creada por el Gobierno Nacional con el fin de canalizar los recursos nacionales e internacionales para ejecutar todos los programas sociales que dependen de la Presidencia de la República y que atienden a poblaciones vulnerables afectadas por la pobreza, el narcotráfico y la violencia. De esta manera, se integran la Red de Solidaridad Social (RSS) y la Agencia Colombiana de Cooperación Internacional (ACCI)".

Caso 1:

Les expliqué a los ancianos que yo no era la instancia a la cual debían dirigirse, que ni yo ni las organizaciones que representaba teníamos incidencia en las decisiones y programas del gobierno y que en ese sentido, no podía escucharles. Que les agradecía su participación pero que si tenían otra idea del tema del ejercicio y no habían sido convocados para ello, estaban en libertad de no participar en el grupo focal.

Me dijeron que querían participar en el grupo focal pero que me pedían el favor que solamente les escuchara, a lo cual accedí con curiosidad.

Francisco Pizarro es un municipio que vive de la pesca y la explotación maderera principalmente. La economía es precaria y el alimento escaso, así como las fuentes de trabajo.

Con un lenguaje que dejaba ver la dignidad de cada uno, los ancianos me dijeron que eran beneficiarios del programa de comedores comunitarios de Acción Social. Que estaban contentos de pertenecer al programa ya que ellos no tienen de dónde proveerse el alimento diario. Posteriormente me dijeron que el programa funciona de lunes a viernes, días en los cuales ellos pueden ir a almorzar al comedor comunitario.

Su queja, bien fundamentada, era que el programa cerraba los fines de semana y que ellos necesitaban comer todos los días.

Comprendí perfectamente su situación (hay que estar en Salahonda para hacerlo) y me condolí con ellos. Pensé que es muy diferente diseñar las políticas sociales desde un escritorio en la ciudad y vivir a las comunidades en su realidad cotidiana. ¿Cuándo el programa de comedores de Salahonda consultó las necesidades de la población beneficiaria?

Caso 2:

Un colega periodista realizador de un noticiero internacional de televisión me refirió este viernes 12 de febrero que en algunas zonas indígenas del sur de Colombia que estuvo visitando, ha aumentado el embarazo en niñas de 14 años debido a los beneficios que el programa Familias en Acción otorga a mamás y familias gestantes y lactantes con subsidios monetarios. 

Sin más comentarios, las políticas sociales, si en realidad lo son, deben atender las necesidades reales de las poblaciones hacia las cuales se enfocan. Y corregir lo que haya que corregir, en pleno Siglo XXI.

Guillermo
guillermo@papelysignos.com

Foto: Salahonda, Nariño / Guillermo Camacho Cabrera

domingo, 7 de febrero de 2010

La marcha del 6 de febrero por la Salud de los colombianos

Con el lema "La Salud no es un favor, es un Derecho" se desarrolló este sábado 6 de febrero por las calles de Bogotá y algunas de Colombia la marcha convocada por dos estudiantes de leyes a través de la red social Facebook.

Miles de personas caminaron y se concentraron en la Plaza de Bolívar, en pleno corazón de Bogotá, enmarcada por construcciones emblemáticas para la democracia como el Palacio de Justicia, la Catedral Primada de Colombia, el Palacio Liévano sede del gobierno local y el Capitolio Nacional o edificio del Congreso de la República. 

La pluralidad de actores que se dieron cita en la jornada de protesta permitió establecer que la Salud de las gentes debe ser un INTOCABLE para los gobiernos y los gobernantes y que cualquier niebla que exista para minar ese derecho debe ser proscrita del ejercicio del poder.

En la marcha se hicieron presentes personas de todos los estratos socioeconómicos -en Colombia el acceso a los servicios estatales se regula por este medio-, organizadas en asociaciones de pacientes, médicos federados, centrales de trabajadores, personas del común (Ver fotos de la marcha).

El descontento de las gentes de Colombia por las impopulares medidas de reforma al sistema de salud ha hecho que el Presidente de la República regañe públicamente a sus asesores y emprenda una campaña de información por los medios de comunicación con el fin de contrarrestar las opiniones adversas de las sociedades científicas, los gremios de la salud, los gobiernos locales, los pacientes organizados y los usuarios del sistema general de seguridad social en salud.

No obstante, más que la posibilidad de hablar a los colombianos lo que está en juego es la credibilidad del Presidente y de un gobierno que ha descuidado completamente su relación con el ciudadano de a pie. 

Controvertir la opinión de las sociedades científicas desde la confección de unos decretos reglamentarios que deshagan lo legislado en el marco de la Emergencia social quiere decir que el Presidente (ni siquiera el Ministro de la Protección Social), siempre tiene la razón y como sea va a tratar de enmendar los entuertos de sus asesores. Sin embargo, una cosa es tratar y otra lograr.

La impopularidad de algunas de las medidas tomadas en el marco de la Emergencia social (no hablo del impuesto al tabaco y al alcohol), ya hicieron mella en el grueso de la opinión pública colombiana. Bastó que se dieran a conocer los textos para que la gente leyera.

Más que un problema de estrategia pedagógica, de comunicación o de entrar a explicar lo ya está explicado desde el principio (los decretos son taxativos), el país recibiría con agrado una dosis de cordura de parte del Gobierno nacional con un reconocimiento de la pésima calidad de los decretos expedidos (especialmente los artículos en discusión), y su derogación por parte del mismo gobierno que los expidió. Si se deja esa tarea a la Corte Constitucional puede pasar un tiempo precioso entre el estudio y el fallo durante el cual muchas personas pueden morir o quedar en la ruina económica.

La próxima marcha y protesta quedó convocada para mediados de Febrero de 2010.

Guillermo
guillermo@papelysignos.com

Foto: Guillermo Camacho Cabrera

domingo, 31 de enero de 2010

La emergencia social y la salud en Colombia

Es pésimo el desperdicio de recursos en las nóminas estatales, toda vez que quienes deben asesorar a los tomadores de decisiones, en este caso al Ministro de la Protección Social y al Presidente de Colombia, hacen tareas que disuenan con lo que alguien podría esperar de un asesor o asesora.

La reciente declaratoria de emergencia social en Colombia y la expedición de los decretos del gobierno nacional para afrontarla, a pesar que el Presidente y el Ministro lo nieguen, va en detrimento de unos derechos establecidos tanto en la Constitución Nacional (Artículo 49), como en la Ley 100 de 1993 (Principios Generales, artículo 1o.), para los usuarios del Sistema General de Seguridad Social en Salud.

La entrevista publicada hoy domingo 31 de enero por el Diario EL TIEMPO con el presidente de la junta directiva de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, Médico Roberto Esguerra, es aclaratoria del tema y rebate el argumento del Ministro de la Protección Social, Diego Palacio, de que las reformas deben ser vistas en su contexto único "y no discriminadas por decreto o por artículo" (Revista Cambio).

Lo lesivo de dichas reformas no es el aumento del impuesto al alcohol y al tabaco sino precisamente los artículos 9 y 23 del decreto 131, que trasladan a los usuarios (pacientes), obligaciones ya adquiridas por el mismo Sistema en virtud de la Ley y que desestiman, reducen y cohartan el campo de acción de los médicos, como vértebras del mismo sistema. 

Los comunicados emitidos por la Academia Nacional de Medicina  y la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas son contundentes en la medida que retoman la legislación expedida en el marco de la Emergencia Social y develan los contenidos de la misma en deterioro de la calidad de la prestación del servicio de salud.

No se ha ahondado en qué sucederá con los niños y las niñas con enfermedades de alto costo y para quienes la Salud sí es un Derecho Fundamental consagrado en la Constitución Nacional (Artículo 44). Lo mismo con los ancianos mayores de 65 años en el marco de la política de envejecimiento y vejez que esboza el gobierno nacional. ¿Van a obligar a niños y a ancianos a pagar sus propios tratamientos? ¿Están condenados a morir?

La responsabilidad técnica de dichos decretos cae sobre los asesores de Palacio (tanto del Ministro como del Presidente) y la responsabilidad política sobre el actual Ministro de la Protección Social, Diego Palacio, y sobre el actual Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, quienes deberán asumirla de cara al país echando para atrás los artículos y decretos lesivos a los derechos de los colombianos.

De todas formas el costo político para ambos funcionarios, cuyas labores pagamos con nuestros impuestos, no justificará jamás el costo asumido por miles de colombianos que verán su salud más deteriorada aún por las decisiones erradas de dos empleados públicos, además mal asesorados.

Guillermo Camacho Cabrera
guillermo@papelysignos.com


martes, 19 de enero de 2010

Haití


Tan solo 8 días después de la tragedia de Haití me atreví, apenas esta mañana, a ver las noticias en la televisión. Lo había evitado conscientemente por no enfrentarme con el dolor humano que representan los efectos del terremoto del martes 12 de enero pasado.

Aunque no he visto noticias de Haiti hasta hoy, me enteré del terremoto por la misma televisión y he visto algunas fotos que publica la prensa colombiana en sus ediciones impresas y la prensa internacional a través de algunos portales Web.

Creo que lo que sucede hoy en Haití nos muestra que nunca estaremos preparados, como especie, para una catástrofe y para todo el dolor que representa la pérdida de vidas y de entornos.

La catástrofe que vive Haití post-terremoto es un verdadero reto para los organismos internacionales de atención humanitaria y para sus técnicos. Va a generar muchos aprendizajes para atender otras emergencias que se presenten en el futuro. Sin embargo, lo que muestran las noticias es lo que los periodistas ven. Y al momento no se ha visto, en lo que muestran los medios de comunicación, una atención de la emergencia organizada.

Haití, el país más pobre del continente americano, ha llamado a la solidaridad internacional y la ha encontrado en miles, tal vez millones, de personas que se han unido a la causa de quienes quedaron vivos y adoloridos.

Hoy descruzo mis brazos para orar por la recuperación de Haití, sus niños, sus familias, sus habitantes. Que florezca después de esta catástrofe.

Guillermo Camacho Cabrera
guillermo@papelysignos.com

sábado, 16 de enero de 2010

Soñando con los Invasores Espaciales


La evolución de los juegos de video ha sido grande en estos últimos 30 años. Las personas de mi generación en Colombia pasaron del "Telebolito", que visionariamente puso a disposición de los niños y niñas de la TV en blanco y negro el pionero Reinaldo Moré hasta los juegos de hoy, sin cables y que responden a los movimientos naturales de la mano y el cuerpo del jugador como los de la consola Wii de Nintendo.

Para los niños de mi generación era solo un romántico sueño poder jugar en casa juegos como "Marcianitos" (Space invaders) y "Asteroides", por mencionar algunos de los primeros que se conocieron, ya que el Pac Man y otros fueron posteriores.

Tuvieron que pasar 30 años antes que el sueño se convirtiera en realidad gracias a la tecnologia y a personas visionarias que han logrado poner a disposición de niños y niñas de esta generación los juegos de video, tan divertidos, entretenidos y muchas veces educativos, que desarrollan habilidades de motricidad fina, ganar y perder, asunción de retos y fracasos, combinación de sonido, video y coordinación sensomotriz.

Me ha sido muy grato en el día de hoy reencontrarme, gracias a una publicación de la revista Enter de EL TIEMPO (Edición Diciembre de 2009), con el clásico juego de "Marcianitos" disponible en línea http://www.spaceinvaders.de/ y ver cómo es igual de llamativo incluisve para las generaciones de hoy.

Mi hijo, quien también jugó conmigo, me preguntaba con asombro acerca del juego, de cómo jugábamos antes, cómo eran las relaciones padres e hijos, qué pasaba en el colegio en ese tiempo, si nos era permitido jugar o no, si las pantallas eran en blanco y negro.

Mientras jugábamos, conversábamos y mientras conversábamos, aprendíamos uno del otro y nos divertíamos. Hoy no jugué solo por un puntaje sino por disfrutar con mi hijo un pequeño sueño hecho realidad. El número de puntos de jugador obtenidos era irrelevante frente a la posibilidad de encontrar que el juego mediara la conversación.

Sin embargo, mi hijo y yo quedamos entre los primeros 500 mejores jugadores del sitio.

Guillermo Camacho Cabrera

martes, 12 de enero de 2010

Gobierno en línea


Fue grata la sorpresa que me llevé hoy cuando debí tramitar un documento llamado Pasado Judicial, otorgado por el Departamento Administrativo de Seguridad DAS en Colombia y que certifica los antecedentes judiciales de quien lo solicita. La sorpresa me la llevé cuando lo obtuve en aproximadamente una hora desde que llegué al punto de atención hasta que salí con el documento en la mano. Similar eficiencia la puede encontrar hoy uno en Bogotá con la Personería de la ciudad, la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la Nación, esta última donde un Certificado de Antecedentes Fiscales se puede obtener en línea.

Hoy me sentí en el Siglo XXI con información que fluye confiablemente y en línea. Vi como a personas les entregaron en cuestión de un minuto un Certificado de antecedentes disciplinarios en ventanillas de la Procuraduría General y la Personería de Bogotá.

Fui testigo de la eficiencia de los empleados y la calidad en la atención. Me pareció prodigiosa la posibilidad de tramitar cuatro certificados diferentes en una misma mañana, iniciando a las 10:00 a.m. y finalizando a la 1:00 p.m. Es el uso de las nuevas tecnologías de la información en beneficio de los ciudadanos, el tiempo y la productividad de la ciudad y el país.

Felicito públicamente la iniciativa de Gobierno en Línea y las posibilidades que abre a los ciudadanos de contar con atención digna y eficiente en los trámites ante el Estado. Creo que en el futuro la totalidad de estos trámites podrá hacerse en línea, desde la casa u oficina ya que la información está disponible en las redes de información gubernamentales.

Guillermo Camacho Cabrera
guillermo@papelysignos.com

sábado, 9 de enero de 2010

La Farcsa de las FARC


Es difícil imaginar hoy una guerra de guerrillas romántica (en cursivas, porque ninguna guerra es romántica), como se hubiera podido pensar en los años sesenta, en el siglo pasado, con revolucionarios de barba y luchando por ideales de liberación y justicia.

No es posible encontrar hoy campesinos cultivando la tierra, con el fusil al hombro, en comunidades agrícolas, ganando la adhesión del pueblo en contra de un régimen opresor.

El romanticismo revolucionario dejó un legado en la memoria de las generaciones anteriores a la mía y, tal vez, en algunas personas de mi generación, con imagenes vueltas íconos como la del Che Guevara o la de Fidel (Castro) en la Sierra Morena.

Devolver el reloj del tiempo es tan difícil como resucitar al Rey Elvis, quien hoy cumpliría 75 años de nacido.

Sin embargo, en un contexto del siglo XXI, las mal llamadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC intentan reivindicar valores del siglo pasado a través de un pseudo-documental proyectado en un festival argentino, con el ánimo de repetir su difusión próximamente en Europa.

Engaño de tontos. Las FARC de hoy no son lo que fueron los movimientos revolucionarios ayer. Hoy asistimos a la masacre, a la reivindicación del terror, al asesinato de niños, al secuestro de jovencitos. A la enfermedad mental armada.

Guillermo Camacho Cabrera

Foto: Pablo Moncayo, secuestrado por las FARC hace más de 12 años, aún en cautiverio. En: adopta un secuestrado

jueves, 7 de enero de 2010

¿La violencia se puede prevenir?


Esta mañana sintonicé el noticiero Arriba Bogotá que emite diariamente el Canal City TV, de la Casa Editorial EL TIEMPO.

Luego de la entrevista de los presentadores con la Subsecretaria (e) de Movilidad en Bogotá, que hablaba del pico y placa en la ciudad, hice algo de zapping y volví al Canal cuando hablaba una de las cabezas de la Oficina de Mujer y Géneros de la Alcaldía Mayor de Bogotá.

Quien la entrevistaba era el Dr. Carlos Francisco Fernández, asesor médico de los medios de la Casa Editorial EL TIEMPO y quien hace una sección en el noticiero llamada "Le tengo el remedio", muy acertada en sus comentarios.

El Dr. Fernández se distingue por su capacidad para hacer llegar información especializada en medicina de manera coloquial a lectores y televidentes, con una excelente habilidad para manejar el lenguaje, el humor y el conocimiento alrededor de las ciencias médicas.

Esta mañana, sin embargo, luego de conversar largamente sobre el tema de las violencias contra las mujeres con la representante de la Oficina de Mujer y Generos de la Alcaldía Mayor, el Dr. Fernández soltó una perla, proveniente tal vez del subconsciente colectivo o del suyo propio:

Despidiendo a la invitada, hubo un IN con un televidente quien preguntó al Dr. Fernández cómo hacer para no tener un ataque cardiaco. Animadamente el Dr. Fernández respondió, palabras más, palabras menos: "Ese tema me gusta, ahora hablemos de las cosas que SÍ se pueden prevenir".

Sin comentarios.

Guillermo Camacho Cabrera

Foto: Dr. Carlos Francisco Fernández, en Stio Web City TV

miércoles, 6 de enero de 2010

El abuso sexual infantil: un problema que no da espera

Los aterradores, para una sociedad sana, índices de abuso sexual infantil en Colombia son un grito silencioso (o más bien silenciado), de las víctimas a los adultos que deben protegerlos y a sus victimarios para que cesen las vejaciones.

Es increíble que un problema que afecta a más de 15.000 niños y niñas anualmente en Colombia, lo que lo caracteriza como epidemia, y que está catalogado por las autoridades como un problema de salud pública, no haya tenido aún una intervención clara por parte del Estado, ni de las familias, ni de la sociedad.

Una proyección de medicina legal de 1998 estimó que solamente en Bogotá unos 80.000 niños y niñas eran víctimas de abuso sexual cada año. Tan solo, estimó medicina legal, entre 2% y 5% de los casos totales son denunciados por las víctimas y sus familias. Este es un delito cuya dimensión se conoce por las tasas de denuncia y no por las de ocurrencia, como sucede con otro tipo de delitos.

La proyección de medicina legal no es lejana, ya que 80.000 niños y niñas son 3,6% del total de la población actual de 2,2 millones de niños y niñas en la ciudad, y los tipos y formas de abuso sexual infantil son tan diversos, escondidos, soterrados e irreconocibles al principio para las víctimas, que no es extraño que Colombia esté rondando por esas cifras.

Ni el sistema sociolegal de una ciudad como Bogotá, ni el sistema de salud tampoco, podrían responder de una manera eficiente si cada víctima o familia (con esas proyecciones de medicina legal de hace más de una década), denunciara el abuso sexual que se da en su interior, por lo cual se hace perentorio que los sectores de Justica y de Salud trabajen conjuntamente a través de dos estrategias, necesariamente simultáneas y a largo plazo:

Primera: El establecimiento de una política criminal que permita, por una parte, prevenir el delito y, por otra, abordar los casos actuales. Ello en beneficio de las víctimas y no de los victimarios, como sucede en muchos casos actualmente (el índice de impunidad en Colombia para 2005, de acuerdo con un estudio de la Defensoría del Pueblo, indicaba que llega a condena solo un caso de cada 1.000 denunciados. Para 2007 en Bogotá esta cifra ascendía a entre 40 y 50 condenas por cada 1.000 denuncias).

Segunda: El establecimiento de una política pública en salud mental que promueva la crianza sana en las familias y las escuelas, ayude a niños y niñas a desarrollarse en ambientes proactivos y apreciativos y permita que los adultos den soporte a la etapa de la infancia de las crías. Ello, por supuesto, con intervenciones claras a nivel comunitario y masivo de enfermedades como la ansiedad, la depresión, los trastornos del sueño, la neurosis y que puedan, en lo posible, corregir las disotorsiones congnitivas que pueden tener los adultos de los niños y las niñas. Adicionalmente el sector Salud debe hacer todo lo que esté a su alcance para atender de manera integral la recuperación y restablecimiento de la salud física, mental y los derechos de los niños y niñas víctimas detectados, en compañía de otros sectores si ello se hace necesario (por ejemplo, Educación, Bienestar Social, Justicia, entre otros).

El sistema de protección, por su parte, en cabeza del ICBF, las Comisarías de Familia y la Fiscalía General de la Nación, deberá contar con protocolos técnicamente diseñados que permitan estabecer el nivel de riesgo de un niño o niña en un entorno específico y tomar medidas que le protejan del abuso o posibles nuevos abusos cuando se conoce que ya estos han sucedido.

Por otra parte la realización de campañas masivas (revaluando el concepto de campaña), que informen a las familias, comunidades, escuelas y redes de soporte acerca de los tipos de abuso sexual infantil, formas de reconocerlo y maneras de prevenirlo, así como la condena pública o legal de abusadores identificados, facilitará la acción alrededor de la intervención del problema.

Que los victimarios sepan que no va a haber un solo espacio posible donde puedan abusar impúnemente de los niños y las niñas.

El abuso sexual infantil es un problema que no da espera. Las secuelas y consecuencias en el cuerpo y el alma de los niños y las niñas son graves para el presente y el futuro de la especie humana y también de nuestra sociedad colombiana. El abuso sexual infantil mata la infancia y priva a nuestros niños y niñas del tesoro más preciado que pueda poseer un ser humano: La Dignidad.

Este es el momento en que los gobernantes, quienes van a serlo y quienes hoy tienen como responsabilidad aceptada la construcción de políticas públicas, giren su mirada hacia la infancia de Colombia y creen las condiciones para que el abuso sexual infantil sea proscrito de las prácticas cotidianas.

Que entre todos podamos fabricar escudos reales contra el abuso sexual infantil, como lo hace el niño de la fotografía que ilustra este Blog. Colombia lo demanda.

Guillermo Camacho Cabrera

Fotografía: Niño de la comunidad Scout pintando su "escudo personal". Por: Guillermo Camacho Cabrera

martes, 5 de enero de 2010

Pieles sagradas

Es un alivio ver cómo en Bogotá D.C., Colombia en este fin de año 2009 no hubo personas quemadas por pólvora (Ver El Espectador, Enero 1 de 2010).

Y es un alivio porque se ven en el largo plazo los resultados de la política pública en la ciudad con referencia a la prohibición del uso de pólvora.


En 1995 el entonces alcalde mayor de Bogotá Antanas Mockus tomó una medida polémica fundamentado en los derechos de los niños y en la necesidad de salvaguardar sus vidas, salud y sano desarrollo: prohibió el uso de la pólvora en Bogotá y por ende su distribución y comercialización. Anualmente y en especial en Navidad y Año Nuevo llegaban a los pabellones de quemados de los hospitales de la ciudad cientos de niños y niñas víctimas del uso de la pólvora. Amputados, ciegos, con secuelas imborrables en sus pieles y cuerpos.

Bastó una medida fundada en la ética y en la tozudez del gobernante, que fue respaldada por gran parte de la comunidad, por las asociaciones que trabajan por los derechos de los niños y por las siguientes administraciones distritales, para que quince años después esa medida rindiera sus frutos proyectados: Cero niños quemados por pólvora en Año Nuevo en Bogotá, ciudad con más de seis millones de habitantes y más de dos millones de niños y niñas.

Aunque esta primera semana del año la Secretaría de Salud de Bogotá aún esperaba reportes de quemaduras por pólvora en Año Nuevo, a la fecha no se ha presentado ninguna, lo que constituye un gran logro de algo que no se conocía antes en la ciudad: LA EXISTENCIA DE UNA POLÍTICA PÚBLICA PARA LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS, traducida esta en la protección a su derecho a la vida y al sano desarrollo, consagrado en el Artículo 6o. de la Convención Internacional de los Derechos del Niño.

Creo que es necesario hacer un reconocimiento público, hoy, a 15 años de la medida, al entonces alcalde mayor de la ciudad Antanas Mockus, por los resultados de su política, también a los alcaldes que le siguieron y a toda la comunidad, quienes no permitieron que, como lo quería cierto representante a la Cámara por Bogotá, retornara la pólvora a la ciudad.

El entonces alcalde Mockus decía: "La vida es sagrada". Las pieles de los niños y las niñas también lo son.

Guillermo Camacho Cabrera

Foto: Antanas Mockus, tomada de Plan Decenal de Educación - Debate Público