jueves, 20 de diciembre de 2012

¿El fin del mundo?

Tal vez lo mejor que ha podido pasar con el mito del calendario Maya que predice el fin del mundo el 21 de diciembre de 2012 es la conciencia colectiva de que no somos perennes y de que el planeta Tierra tampoco lo es.

Del cuidado que tengamos de nuestra propia vida y de la de los demás así como del cuidado a los recursos naturales, especialmente los no renovables, dependerá la prolongación del tiempo final.

Del cuidado a los niños, las niñas, los adolescentes, las mujeres y los ancianos, de la calidad de la comunicación con quienes nos rodean, de la participación en los acontecimientos sociales y familiares, del maravillarnos ante una gota de agua o de la solidaridad que expresemos con quien no tiene, del buen trato, dependerá la prolongación del tiempo final.

El ciclo del eterno retorno cargado de significados desde el tiempo circular Maya nos interpela y reclama como también lo hace el cambio de piel de la serpiente o el de plumaje en el águila.

Este 21 de diciembre respiremos el aire que aún tenemos, pensando en dejar planeta a las futuras generaciones y remontemos los cielos con la mirada, el pensamiento y la vida, con el tiempo puesto en un mañana mejor.

Guillermo Camacho-Cabrera
guillermo@papelysignos.com


No hay comentarios.:

Publicar un comentario