sábado, 19 de octubre de 2013

Homenaje a Vinícius de Moraes a 100 años de su nacimiento

El poeta Juan Gustavo Cobo Borda en el homenaje a
Vinícius de Moraes en el IBRACO en Bogotá. 8 oct. 2013.
Foto: Guillermo Camacho-Cabrera.
Hoy hace 100 años, las letras latinoamericanas celebraban sin saberlo, el nacimiento de un creador, compositor, poeta, genio, revelador de la música, fascinante y melódico hacedor de poemas, artista y crítico de su tiempo: Marcus Vinícius da Cruz de Melo Moraes.

Este mes de octubre de 2013, el Instituto de Cultura Brasil Colombia IBRACO, una corporación sin ánimo de lucro creada en 1996 por la Embajada de Brasil en Colombia con el objetivo de divulgar la cultura brasileña y enseñar el idioma portugués, convocó alrededor del centenario del nacimiento del poeta.

El invitado para recordar a Vinícius de Moraes fue el poeta colombiano Juan Gustavo Cobo Borda, quien inició su diálogo refiriéndose a la nueva época de la literatura latinoamericana que se vivió en la década de 1920 con movimientos como el Modernismo Brasileño que, entre otras cosas, decía que "había que abrir las puertas" de la literatura, "pero a las patadas".

Luego habló brevemente de Manuel Bandeira, el poeta de la generación de 1922 o primera generación del Modernismo Brasileño, para quien las almas no se comunican. A Bandeiras, Vinícius de Moraes rindió homenaje con el poema "Saudade de Manuel Bandeira". Destacó Cobo Borda "cómo los poetas en Brasil se saludan entre sí en la poesía".

Después de la primera apertura del Modernismo Brasileño se creó una poesía que tuvo que ver con el clasicismo y que se expresó a través de sonetos y odas de carácter católico y cristiano, cuyos principales exponentes fueron Jorge de Lima y Augusto Federico Schmidt.

Vinícius de Moraes nació en Rio de Janeiro en 1913. De acuerdo con Cobo Borda, perteneció a un Club denominado Chaplin, fue diplomático en Francia, Estados Unidos y Uruguay. En 1936 escribe "Ariana, A mulher". Por esas épocas Paul Claudel permite a los poetas brasileros entrar al mundo bíblico.

De Moraes tuvo una primera época mística, marcada por el trascendentalismo y una segunda que comienza con "O falso mendigo", donde el poeta se aproxima al mundo natural:


"Qué bella era, impura sí, pero qué bella era".


Vinícius tuvo 9 mujeres con quienes se casó.


"Y tú eres la gran gata blanca de voz desfallecida".


Así definió el poema:

"El breve beso del tiempo en el rostro preso de la eternidad".

Para Juan Gustavo Cobo Borda, Vinícius de Moraes era "el poeta que aspiraba a la eternidad". Visita el portal de Vinícius de Moraes.


Fragmento del homenaje del Instituto Brasil Colombia IBRACO a
Vinícius de Moraes en el centenario de su natalicio. Palabras del
poeta colombiano Juan Gustavo Cobo Borda.
Bogotá D.C., 8 de octubre de 2103. 


Guillermo Camacho-Cabrera
guillermo@papelysignos.com

miércoles, 6 de febrero de 2013

La agenda del señor Presidente

La agenda del señor Presidente es muy importante, pues debe ocuparse de los asuntos de Estado y de gobernar a 47 millones de colombianos, con todas las dificultades, logros y proyectos que esto conlleva.

Es agradable ver cómo el señor Presidente ocupa su agenda en felicitar a los jugadores de la selección nacional de fútbol Sub-20 que se coronó campeona suramericana en Argentina la semana pasada. Y cómo se ocupa de los temas referentes al proceso de Paz, referentes a los diálogos con las Farc, al aumento leve de la inflación, a reportar que a hoy ha cumplido 64% de las promesas de su campaña.

La agenda del señor Presidente nos muestra que es una persona muy ocupada y selectiva de sus asuntos, la macro-economía, los secuestrados del ELN, que son, en medio de su infortunio, afortunados por tener los ojos del señor Presidente encima; los líderes empresariales, las relaciones con los países hermanos.

Es bueno ver el optimismo del señor Presidente a través de la información que se publica acerca de su agenda diaria. Esto debe enorgullecernos como colombianos y latinoamericanos, contar con un Presidente activo y capaz de dirigir los asuntos del Estado y de Gobierno.

Sin embargo, en esta agenda del señor Presidente no caben los niños y las niñas asesinados en Colombia. El señor Presidente no se ha pronunciado a la fecha, por ejemplo, sobre el asesinato de la niña Karen Jacqueline Sepúlveda, de 12 años de edad, cuyo cuerpo fue encontrado "en avanzado estado de descomposición" en un lote baldío en los límites de las localidades de Kennedy y Bosa, de acuerdo con la información publicada por el Diario EL TIEMPO de este 5 de febrero de 2013 (pág. 5 sección Debes Saber).

De acuerdo con la información y con el reporte de Medicina Legal, "el cadáver presentaba trauma craneoencefálico y múltiples heridas con arma cortopunzante. También desmembramiento secundario, por la acción de depredadores, animales necrófagos", dice EL TIEMPO.

La niña asesinada era una ciudadana colombiana en ejercicio, se espera, de sus derechos hasta el momento de su rapto, y a quien la sociedad le negó su derecho a la vida y a la atención necesaria para su supervivencia.

¿Será que el señor Presidente voltea a mirar? Porque la vida de los niños y las niñas y su supervivencia también es un asunto de Estado, y el homicidio de esta niña indica que hay depredadores de niños rondando los vecindarios.

Tampoco se ha visto actividad en la agenda pública de los comandantes de Policía Nacional y de Bogotá alrededor de este crimen. Ni un pronunciamiento, ni se ha conocido la designación de una comisión especial para la investigación, ni comisiones conjuntas entre la Fiscalía y la Policía.

Pareciera que los niños y las niñas están condenados a continuar invisibles, así los crímenes contra ellos sean atroces como el de Karen Jaqueline en Bogotá, ocurrido, de acuerdo con las versiones de prensa, a escasos 40 minutos del Palacio Presidencial.

La Policía debería contar con un cuerpo especial para investigar los crímenes de los niños, con tecnología y recursos humanos capacitados, además de una política pública preventiva de la violencia contra los niños, niñas y adolescentes.

Y la agenda del señor Presidente, también mirar a los niños asesinados así como a los que aún podemos proteger de la violencia.

Guillermo Camacho-Cabrera
guillermo@papelysignos.com

miércoles, 9 de enero de 2013

Una oración por las víctimas de accidentes de tránsito

Foto: Guillermo Camacho-Cabrera
La vida y su rumbo cambian de un momento a otro. En un segundo o menos la que puede ser una vida próspera, productiva, dedicada al amor y al servicio, se trunca por un accidente de tránsito.

Se siega la vida y se siega la posibilidad del grupo familiar de compartir con quien se fue. Padres sin hijos, hijos sin padres, hermanos, tíos, abuelos.

El drama de los accidentes de tránsito no toca solo a las víctimas sino a sus familias. Corroe con cada nueva víctima los cimientos de una sociedad que no cuida la vida, la integridad y la salud de sus miembros.

Luego del accidente viene la crisis económica por la salud deteriorada con secuelas graves o leves, permanentes o temporales, o por la muerte de quien fue atropellado.

Resarcir el dolor de un ser querido fallecido en un accidente vial es difícil, sobre todo si la impunidad y los derechos de quien es la víctima y sus familias es transgredido por la justicia, por el sistema de salud, por la sociedad insolidaria.

Desde papel y signos nos unimos a la iniciativa de Una Oración por las Víctimas de la Accidentalidad Vial.

La realidad se cambia con pequeñas acciones, la sociedad con muchas personas. Pon tu oración en la página Cadena de oración por las víctimas de accidentalidad vial y sus familias y comparte el vínculo a la página: http://bit.ly/11hTwi4 en redes sociales y correo electrónico.

Entre más visibles sean las víctimas más probabilidad habrá de que sus derechos y una reparación integral sean reales.

"Ilumina Señor, Dios padre y madre, nuestro camino".

Guillermo Camacho-Cabrera
guillermo@papelysignos.com