miércoles, 9 de enero de 2013

Una oración por las víctimas de accidentes de tránsito

Foto: Guillermo Camacho-Cabrera
La vida y su rumbo cambian de un momento a otro. En un segundo o menos la que puede ser una vida próspera, productiva, dedicada al amor y al servicio, se trunca por un accidente de tránsito.

Se siega la vida y se siega la posibilidad del grupo familiar de compartir con quien se fue. Padres sin hijos, hijos sin padres, hermanos, tíos, abuelos.

El drama de los accidentes de tránsito no toca solo a las víctimas sino a sus familias. Corroe con cada nueva víctima los cimientos de una sociedad que no cuida la vida, la integridad y la salud de sus miembros.

Luego del accidente viene la crisis económica por la salud deteriorada con secuelas graves o leves, permanentes o temporales, o por la muerte de quien fue atropellado.

Resarcir el dolor de un ser querido fallecido en un accidente vial es difícil, sobre todo si la impunidad y los derechos de quien es la víctima y sus familias es transgredido por la justicia, por el sistema de salud, por la sociedad insolidaria.

Desde papel y signos nos unimos a la iniciativa de Una Oración por las Víctimas de la Accidentalidad Vial.

La realidad se cambia con pequeñas acciones, la sociedad con muchas personas. Pon tu oración en la página Cadena de oración por las víctimas de accidentalidad vial y sus familias y comparte el vínculo a la página: http://bit.ly/11hTwi4 en redes sociales y correo electrónico.

Entre más visibles sean las víctimas más probabilidad habrá de que sus derechos y una reparación integral sean reales.

"Ilumina Señor, Dios padre y madre, nuestro camino".

Guillermo Camacho-Cabrera
guillermo@papelysignos.com