miércoles, 6 de febrero de 2013

La agenda del señor Presidente

La agenda del señor Presidente es muy importante, pues debe ocuparse de los asuntos de Estado y de gobernar a 47 millones de colombianos, con todas las dificultades, logros y proyectos que esto conlleva.

Es agradable ver cómo el señor Presidente ocupa su agenda en felicitar a los jugadores de la selección nacional de fútbol Sub-20 que se coronó campeona suramericana en Argentina la semana pasada. Y cómo se ocupa de los temas referentes al proceso de Paz, referentes a los diálogos con las Farc, al aumento leve de la inflación, a reportar que a hoy ha cumplido 64% de las promesas de su campaña.

La agenda del señor Presidente nos muestra que es una persona muy ocupada y selectiva de sus asuntos, la macro-economía, los secuestrados del ELN, que son, en medio de su infortunio, afortunados por tener los ojos del señor Presidente encima; los líderes empresariales, las relaciones con los países hermanos.

Es bueno ver el optimismo del señor Presidente a través de la información que se publica acerca de su agenda diaria. Esto debe enorgullecernos como colombianos y latinoamericanos, contar con un Presidente activo y capaz de dirigir los asuntos del Estado y de Gobierno.

Sin embargo, en esta agenda del señor Presidente no caben los niños y las niñas asesinados en Colombia. El señor Presidente no se ha pronunciado a la fecha, por ejemplo, sobre el asesinato de la niña Karen Jacqueline Sepúlveda, de 12 años de edad, cuyo cuerpo fue encontrado "en avanzado estado de descomposición" en un lote baldío en los límites de las localidades de Kennedy y Bosa, de acuerdo con la información publicada por el Diario EL TIEMPO de este 5 de febrero de 2013 (pág. 5 sección Debes Saber).

De acuerdo con la información y con el reporte de Medicina Legal, "el cadáver presentaba trauma craneoencefálico y múltiples heridas con arma cortopunzante. También desmembramiento secundario, por la acción de depredadores, animales necrófagos", dice EL TIEMPO.

La niña asesinada era una ciudadana colombiana en ejercicio, se espera, de sus derechos hasta el momento de su rapto, y a quien la sociedad le negó su derecho a la vida y a la atención necesaria para su supervivencia.

¿Será que el señor Presidente voltea a mirar? Porque la vida de los niños y las niñas y su supervivencia también es un asunto de Estado, y el homicidio de esta niña indica que hay depredadores de niños rondando los vecindarios.

Tampoco se ha visto actividad en la agenda pública de los comandantes de Policía Nacional y de Bogotá alrededor de este crimen. Ni un pronunciamiento, ni se ha conocido la designación de una comisión especial para la investigación, ni comisiones conjuntas entre la Fiscalía y la Policía.

Pareciera que los niños y las niñas están condenados a continuar invisibles, así los crímenes contra ellos sean atroces como el de Karen Jaqueline en Bogotá, ocurrido, de acuerdo con las versiones de prensa, a escasos 40 minutos del Palacio Presidencial.

La Policía debería contar con un cuerpo especial para investigar los crímenes de los niños, con tecnología y recursos humanos capacitados, además de una política pública preventiva de la violencia contra los niños, niñas y adolescentes.

Y la agenda del señor Presidente, también mirar a los niños asesinados así como a los que aún podemos proteger de la violencia.

Guillermo Camacho-Cabrera
guillermo@papelysignos.com