viernes, 10 de enero de 2014

El proceso del alcalde Petro

Definitivamente el proceso del alcalde Petro en Colombia ha dado voz a quienes no han tenido voz en Colombia, a través de la voz del alcalde.

La sanción del Procurador General de la Nación impuesta al alcalde de Bogotá, que lo saca del cargo y lo inhabilita para ocupar cargos públicos durante 15 años por generar un nuevo proceso alrededor de la prestación del servicio de aseo en Bogotá, ha traído la indignación del alcalde y la indignación de cientos de miles de bogotanos que votaron por él.

También la de miles de personas que no lo eligieron pero que ven en la continuidad del alcalde la garantía de la estabilidad política para la ciudad.

La sanción del Procurador Alejandro Ordóñez ha permitido el retorno a la plaza pública de un lenguaje que se creía proscrito en Colombia, que tal vez escondido en la clandestinidad y hablado en voz baja estaba evidentemente acallado por balas disparadas en las décadas de los años 1980 y 1990. Balas que asesinaron a líderes políticos, a campesinos y que desplazaron a miles de familias de sus lugares de origen hacia las ciudades a vivir una vida indigna e inhumana.

El lenguaje de Petro es el del respeto pero también de la denuncia, el que entiende el pueblo hablado desde sus entrañas, aquel que habla de injusticias, de arbitrariedades, de las vivencias de millones de bogotanos y colombianos reflejadas en la situación del alcalde. De indignidad frente a la operación de la Justicia. Esa misma operación que muestra la realidad diaria con situaciones de impunidad, corrupción, muerte y tráfico de influencias para favorecer a delincuentes y asesinos.

Petro le habla a la vida, a la democracia, a la paz. A la necesidad de la solidaridad, a la necesidad de justicia, a la necesidad de pluralismo, de tolerancia, de reivindicación de los excluidos y marginados.

Otro aspecto interesante del discurso del alcalde de Bogotá es que no se conoce de alguien que lo haya rebatido con argumentos que vayan más allá de lo jurídico de la sanción del Procurador y del proceso de la revocatoria promovido por el Concejal Miguel Gómez.

No se escucha que los gremios económicos, las multinacionales, los partidos políticos, los líderes de las ramas del poder público desmientan al alcalde en su argumentación, o rebatan sus postulados.

Las palabras del alcalde se encarnan en la gente que le acompaña en las plazas públicas y a través de las transmisiones del canal público de televisión de Bogotá, que informa completa y oportunamente en el marco de la libertad de prensa existente en Colombia.

Informa acerca de los sucesos que acontecen en la Plaza de Bolívar, en el centro de la ciudad.

El director del canal público de televisión de Bogotá, Hollman Morris, entiende perfectamente el papel de la televisión en la sociedad y hace honor a la historia de este medio de comunicación en el mundo. El derecho humano a la información es honrado por el canal.

Es tan llamativo el proceso del alcalde Petro que en él se puede escuchar también la voz de los niños y las niñas. La voz de las mujeres. De los indignados por la violencia.

El análisis del proceso que desarrolla el alcalde Petro se ajusta perfectamente al título de este Blog: Papel y Signos.

Guillermo Camacho-Cabrera
guillermo@papelysignos.com