sábado, 14 de noviembre de 2015

Abuso sexual en el transporte público

Fuente imagen: @UsuariosMetroSP
La salud mental de la población tiene una deuda, especialmente con las mujeres que se desplazan en transporte público por nuestras ciudades de Latinoamérica.

Los abusos y las vejaciones sexuales a que son sometidas por cuenta de tener que viajar junto con personas desconocidas, muchas veces con invasión obligada del espacio corporal por los niveles de ocupación de los buses o trenes, son más frecuentes de lo que parece.

Vale aclarar que ningún nivel de ocupación alto justifica el abuso sexual.

Solo en el Metro de Sao Paulo, por ejemplo, las denuncias por abuso sexual subieron 64% en 2015 (periodo enero a septiembre), para un total de 87. Casi 10 por mes, en promedio.


En un sondeo de opinión virtual realizado por el autor a pasajeros de transporte público en ciudades de países de Iberoamérica*, 20% respondieron que "frecuentemente" (3%) y "algunas veces" (17%), sienten que son agredidos sexualmente por otros usuarios.

El porcentaje de quienes tienen ese sentir "raras veces" es de 26%. Más de la mitad (52%),respondieron que "Nunca" La pregunta fue respondida por 403 usuarios y usuarias de 454 encuestados con el sondeo de opinión.

El temor a denunciar, o a poner en evidencia al agresor sexual, es una de las razones por las cuales el fenómeno del abuso sexual en el transporte público es pocas veces puesto en los reportes.

Otra de las razones es la confusión que este produce en las víctimas, al no tener la certeza y seguridad sobre la situación que está sucediendo.

Pero tal vez la más importante, es que nuestros sistemas de transporte están en mora de construir protocolos, mecanismos, canales y activaciones de emergencia para responder a este fenómeno.

Por ahora usuarios y usuarias, potenciales víctimas, continúan en estado de indefensión frente a quienes son agresores sexuales.

Se requiere fomentar la solidaridad entre usuarios y usuarias, que conozcan exactamente qué hacer en caso de una situación de abuso sexual o vejación y consolidar bases de datos de usuarios ya denunciados o reportados como agresores sexuales, independientemente de si ha habido un juicio o una condena. Esto último será labor de la Policía.

Lo más importante, por ahora, es no callar y que todos comencemos a hablar de lo que no se habla. La sanción social al agresor sexual es tal vez la herramienta más sólida y la más temida por quienes solapadamente abusan de otros en los sistemas de transporte público. Esto, y la acción de la Policía, ya que el abuso sexual es un delito y las víctimas tratan con delincuentes.

Guillermo Camacho-Cabrera
guillermo@papelysignos.com

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*El sondeo de opinión "20 preguntas para pasajeros de transporte público" incluyó la pregunta: "¿Con qué frecuencia usted se siente agredido/a sexualmente por otros usuarios/as?" y se hizo como insumo para la Tesis de grado, aprobada, de la maestría en Ingeniería Transporte de la Universidad Nacional de Colombia "Diseño de un modelo conceptual de comunicación con los usuarios en los Sistemas Integrados de Transporte (SIT), tomando como ámbito de estudio el Sistema Integrado de Transporte Público SITP de Bogotá D.C., en Colombia, Sur América". El sondeo fue respondido por usuarios de Colombia (87%) y de otros países como Argentina, Bolivia, Canadá, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, España, México, Paraguay, Perú y Venezuela (13%). Se aclara que por ser sondeo de opinión y no contar con una muestra estadísticamente válida, sus resultados no se pueden proyectar a la población de usuarios de Transporte público en Amércia Latina.

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