martes, 4 de abril de 2017

Esperanza, solidaridad y comunicación

Bastaría un abrazo solidario para hacer sentir al otro que estás ahí. Y complementar la solidaridad con lo que el otro necesita además de tu abrazo.

Solidaridad es comunicación. Y comunicación es solidaridad.

Quien se comunica es solidario, hace empatía y se hermana con el otro. Diferente de quien es apático, indiferente y poco solidario.

Caer en el estereotipo no basta. Unas manos que se estrechan, un rostro que sonríe, unos brazos que abrazan, una voz que alienta, unos ojos que miran junto a unos oídos que verdaderamente oyen. Son actos de comunicación y de solidaridad.

¿Cómo enlazar a quienes requieren comunicarse? ¿Cómo hacerles entender que en la solidaridad está el sosiego, la paz, la tranquilidad, el crecimiento tanto personal como comunitario? ¿Empresarial y social?

Hay actos que parecen de comunicación y que no son de solidaridad. Tirar la basura en la calle. Ofender. Cruzar un semáforo en rojo. Son actos que comunican mucho de quien los realiza.

Estos actos no son de comunicación. Tampoco de comunicación social. Son más bien de comunicación anti-social.

Son más información que comunicación, la cual que implica ser solidarios.


Cuando otra persona nos conmueve, o una tragedia lo hace, afloran los sentimientos. Esa parte de ser persona, de ser ente y mente que sienten. Se asemeja a un amanecer. Con el sol acariciando la piel y con el viento leve abrazando con olor a día despuntando. Es la esperanza. La bella esperanza de que todo va a ser mejor o de que la felicidad perdurará.

La esperanza y la solidaridad van juntas. Así como la esperanza y la comunicación. Y las tres son una triada fantástica que nos llama a caminar: esperanza, solidaridad y comunicación.

Que tu vínculo con el mundo se extienda a todo lo que existe. A todo lo bueno que existe. Porque eres una buena persona.

El desafío también es lograr la solidaridad con uno mismo, comunicarse con uno mismo y, por supuesto, tener esperanza... en uno mismo y en el entorno.

Guillermo Camacho Cabrera
guillermo@papelysignos.com