domingo, 2 de diciembre de 2018

¿Usuarios de servicios de transporte, corruptos?

Conductor de vehículo de transporte ilegal atropella a peatón en el Centro de Bogotá
Cuando un conductor en un vehículo particular se detuvo esta madrugada frente a un grupo de personas que salíamos de una reunión familiar y preguntó si "los señores necesitan servicio de Uber", tuve una sensación de inseguridad al pensar que debía subirme en un transporte no regulado por la autoridad de movilidad de Bogotá, es decir, a un servicio de transporte ilegal. 

Con certeza le respondí que no. El conductor era un hombre muy joven, parecía de buenos modales, en un automóvil color vinotinto. 

"...tuve una sensación de inseguridad 
al pensar  que debía subirme en un 
transporte no regulado..."

La incursión de servicios de transporte ilegal en las ciudades de Colombia, amparados en la excusa de la precaria oferta de transporte público (chanas, microbuses), la baja calidad en el servicio de transporte individual (Uber, Cabify) o en las congestiones de las ciudades (mototaxis, Picap), ha hecho que la demanda de dichos servicios aumente por parte de los usuarios.

Esto es una contradicción porque a todas luces consumir o usar servicios ilegales equivale a transgredir la ley. Y hacerlo significa aumentar la probabilidad de la ocurrencia de eventos negativos en el viaje. Tarifas no reguladas, riesgos en la seguridad vial, transporte sin los respectivos seguros, desamparo del usuario frente a la potestad del conductor, servicios sin control estatal.

"...consumir o usar servicios ilegales 
equivale a transgredir la ley"

Los ciclomotores, las rutas de buses urbanos e intermunicipales no autorizadas, los taxis que hacen rutas circulares o prestan servicios colectivos, los vehículos al servicio de aplicaciones tecnológicas que no se constituyen en servicios de transporte formales, los mototaxis y cualquier expresión de informalidad lesionan gravemente la movilidad de las ciudades y la seguridad de los usuarios.

En estos casos el consumidor, usuario o pasajero juega un papel muy importante en la demanda de estos tipos de transporte. Muchos usuarios por unos pesos menos, por la sensación de obtener un momentáneo mejor servicio o por la satisfacción de un servicio a la mano y rápido, usan los servicios de transporte ilegal. Sin embargo, esto en el largo plazo deteriora toda la cadena de valor del transporte y hace que quienes prestan servicios en el marco de la ley tornen su actividad insostenible. 

"...el consumidor o pasajero juega un papel 
muy importante en la demanda de 
estos tipos de transporte"

Sin demanda no hay oferta o esta se marchitaría. El deber ser de cada ciudadano es usar servicios de transporte legal en sus ciudades, regulados por la autoridad de movilidad, con seguros en regla, con empresas legalmente constituidas como prestadoras del servicio de transporte que respaldan y vigilan la actividad de los conductores.

Hay personas y organizaciones fuera del márgen de la ley a quienes les interesa el caos en la movilidad, delinquir y aprovechar la desprotección de los usuarios, fortalecerse en la oposición al control estatal. También hay usuarios que siguen este juego consciente o inconscientemente, usando servicios abiertamente ilegales, en detrimento de una sociedad que debe avanzar hacia la formalización, la legalización y el control. 

Es incongruente usar servicios de transporte ilegal y hablar o estar en contra de la corrupción. Usar transporte ilegal es contribuir con la corrupción de la sociedad. 

Guillermo Camacho Cabrera
Papel y Signos
guillermo@papelysignos.com 

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